El gobierno de Australia anunció que planea darle a las empresas tecnológicas Google y Facebook un plazo de tres meses para que negocien con los medios de ese país un ‘pago justo’ por el contenido que generan. Por el contrario, si no lo hacen designarán a mediadores para que se cumpla la decisión. También, señalaron que si la medida tenía éxito la aplicarían a las otras empresas tecnológicas.

Cabe destacar que si dichas empresas tecnológicas no cumplen esas directrices pueden ser multadas hasta por 7,2 millones de dólares o el 10% de la facturación anual.

El objetivo es claro, el gobierno australiano busca que sus medios se les pague por el contenido que generan, y al mismo tiempo tener éxito en un plano en el cual varios países han fracasado antes.

Cabe destacar que hay varias voces en este asunto. Por un lado tenemos a Google y Facebook los cuales, reseñó APNews, aunque están abiertos a negociar, siguen preocupados y decepcionados porque estas leyes en gestación quizá no lograrían resolver nada.

Desde otro ángulo tenemos a los medios de comunicación australianos, los cuales están golpeados por la pandemia del covid-19 que causó la caída de los ingresos por publicidad. Los medios de dicha nación no están recibiendo ingresos por su contenido, mientras que Facebook y Google si gana con ellos.

El gobierno de Australia, junto a otros países, están buscando una forma de que a sus medios se les pague de manera justa por el contenido que producen.. Es importante tener presente que los medios de comunicación de un país promueven la libertad de expresión, la pluralidad y la democracia, así como servir de canal entre el gobierno y sus ciudadanos. De este modo, sería grave para una nación que  la mayoría de sus medios terminen en la bancarrota.

Si este código de conducta tiene éxito, puede que sirva de ejemplo para otros países y a otras empresas tecnológicas del mismo sector. Aún, cuándo ya algunas de ellas lo han sentenciado al fracaso.

El borrador estará abierto a consulta hasta el 28 de agosto, y la legislación se presentará al Parlamento poco después de esa fecha.

“La intervención del gobierno amenaza con impedir el desarrollo de la economía digital de Australia e impactaría en los servicios que podemos ofrecer a los australianos”.

Mel Silva, director gerente de Google Australia y Nueva Zelanda

Imagen: Arthur Osipyan, vía Unsplash.