Durante una entrevista de Medium a Ben Smith, columnista de Media Equation en el New York Times y ex editor en jefe de BuzzFeed News, se habló sobre cómo la tecnología está cambiando al periodismo, qué pueden hacer las empresas de medios para conectarse mejor con las personas (que han sido excluidas) y hacia donde esta llevando la regulación tecnológica a estos.

En la actualidad existen una gran variedad de plataformas digitales que han servido como una vía en las que los periodistas se expresan cómodamente y acceden rápidamente a la información. Sin embargo, debido a que estas, de forma metafórica, actúan como una plaza pública, se genera una presión de grupo. O sea, si bien es cierto que estas plataformas ayudan a los periodistas a saber si siguen o no adelante con un determinado tema, al ver que otros colegas coinciden con él, Smith piensa que no tiene por qué ser así. El sostiene que la gente tiene miedo de alejarse de la manada, pero la mejor forma de informar suele estar fuera de ella. En pocas palabras, esos espacios de intercambio de ideas podrían forzar a otros a cohibirse de determinado tema y apoyar la idea general o ‘mas apoyada’, lo que reduce la perspectiva y hace que las noticias representen a solo un porcentaje de la población.

Aparte de lo anterior, llegó la pandemia del covid-19 y consecuentemente el teletrabajo, el cual afectó aún más el comportamiento de las instituciones de noticias. Si dejamos a un lado el hecho de que los periódicos se han digitalizado y reinventado para sobrevivir, y nos enfocamos en los periodistas, Ben Smith explicó que las personas se sienten más seguras hablando de estas instituciones de noticias con otros reporteros porque sus jefes no están merodeando físicamente. Sin embargo, dentro del medio como tal, se crea rápidamente una toxicidad entre los colegas porque el teletrabajo, según él, cansa mucho, se está completamente exhausto y no hay contacto visual que mejore la comunicación.

Para finalizar, la hipótesis de Ben Smith sostiene que el periodismo está en medio de un ‘fuerte cambio’, las platafomas como Twitter se han convertido en espacios en los que “unos se gritan a otros”, algunos periodistas, en función de ello, se adaptan a la manada para no ser señalados. Esto hace que algunos grupos queden excluidos por la falta de pluralidad de ideas, haciéndose vulnerables a ser envueltos por sitios de conspiración o marginales, lo cuales, en algunos casos, se han convertido en ‘guías’ para ellos, porque los medios que no los representan como tal. En fin, es un momento “muy frustrante” para los periodistas.

“Y, de hecho, estamos en ese período muy frustrante para los periodistas en el que todo lo que escribes será simplemente arrastrado por una locura ruidosa y los gritos”.

Ben Smith

Imagen: Piqsels.